martes, 22 de marzo de 2016

Sociego

Por MaLeja

Una es una tontita dice una cosa y piensa en otra. Se acongoja por la realidad.

Papá no tuvo alternativa viendo como mamá se iba. A él no le dieron celos, si no una angustia existencial de que la mujer que un día amará se marchase a un mundo desconocido.

Las mujeres por esa época usaban vestidos de encajes y zapatos bajos, el sueño no era ser una princesa sino una dama.

Pero a oscuras el sexo se hacía sin la delicadeza, solo tomándose como objetos del placer oculto que erutaba hormonas y acontecimientos.

Esos encuentros dejaban al hombre inconforme por sufrir la incontinencia del orgasmo rápido y a la mujer le preñaba sino un esperma un óvulo si  la cadencia de no servir sino de distracción sexual.

Qué lástima darle este ejemplo a la nueva generación.

jueves, 17 de marzo de 2016

Tintero

Por MaLeja

El pensamiento es esa tinta y el papel esa realidad, la pluma quizá sea la imaginación.

Mi abuela me atribuyó el don de ser una mujer inteligente, razonable y justa. 

Una mujer debe estar dispuesta a aceptar sus soledades y sus cambios hormonales sin querer desquitarse con el mundo.

No se escoge el sexo, así como tampoco se escoge sufrir.

Lo que pasa es que en medio de tanto mito y tribulación sobre lo uno y lo otro la mujer siempre será la víctima y la que incide en definitiva para iniciar el primer fuego.

Debe ser cierto eso de que el mundo esta así de violento si en la cabecita de las mujeres hay tanto odio.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Un lugar llamado NADA

Por MaLeja

Le dice con sensatez que es lo único que puede hacer por ahora: encargarse de mi...

Mamá estaba confundida, no estuvo lista para ser mamá cuando me tuvo, tampoco vislumbró la responsabilidad que traía conformar una familia, quizá ella creyó que ser mamá significaba procurar todo lo material... eso no es así...

Mi papá habla a diario con ella, me gusta que le exige decir cómo está...

Pero mi mamá se ha equivocado otra vez, sufre por amor y no logra aterrizar.

una vez apareció reclamando a su propia madre, mi abuela una herencia que hacía ya mucho tiempo había malgastado, por su puesto mi abuela no le hizo mayor caso y me causo tristeza que cuando mamá se fue la abuela solo la bendecía.

Mi sitio preferido era un rincón en la cocina donde no sentía nada, ni rencor, ni dolor, ni frío ni calor, era un lugar mágico en que podía llorar o reír, en aquel rincón yo era una princesa. Sin embargo tuve que aprender a llevar ese sitio en mi corazón.

martes, 8 de marzo de 2016

Desesperada

Por MaLeja

Él no viene, no sé en dónde está, ¿me habrá olvidado?, ¿quizá apareció otra?, ¿terminará conmigo?. En la mesa de noche no deja de sonar el reloj, el teléfono esta conectado, examino la cerradura una y otra vez, la sensación se vuelve aterradora, examino bajo la cama: no hay nadie. En la calle un auto se detiene, acudo hacia la ventana, una puerta se azota. No es él. Un temblor me sube por los pies hasta la cabeza, la oscuridad avanza mucho, a esa hora nadie contestará. Examinó las ventanas, si están bien cerradas, si la puerta tiene llave, y si todo esta en orden, me dan ganas de tomar la escoba y ponerme a barrer, de repente el viento se empecina afuera, un nuevo auto se detiene alguien balbucea y la puerta del auto se vuelve a cerrar, una sirena se dispara, una luz parpadea, un gato chilla, me encierro en el baño, acarició mi cabello, el miedo se apodera de mí, estoy tiritando. Cuento hasta tres y huyo hacia la habitación tirando la puerta, caigo en el colchón y no lo pude creer, él está acostado allí, medio despierta para reclamar la violenta invasión de la cama. Él huele a otra.

jueves, 3 de marzo de 2016

Envejecer

Por MaLeja

Decía la abuela: - No sé a ciencia cierta por qué se preocupan por los años, en verdad debieran preocuparse de la sabiduría que no lograron, de las cosas no aprendidas, de lo que no se pudo vivir, de las personas que nunca conocieron, de los libros que no se leyeron, las arrugas son heredad del tiempo, no hay solución, aunque existan tantas cremas, cirugías, tratamientos, no podemos colocar de excusa lo mal que nos sentimos por envejecer. Tenemos que comprometer nuestros actos, jugar a ser otra vez niñas, a enamorarnos de las simples cosas, a ante-ponernos a la soledad, a eludir la tristeza, y mandar a volar esas tristezas. Envejecer solo significa volver a evocar los sentimientos y valores y compartir la experiencia. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

Putaza

Por MaLeja

Abuela._ Si se acuestan es porque tienen sueño... si hacen el amor es porque lo necesitan...

Nieta.- La necesidad de comer todo lo obliga...

Abuela._ Somos débiles y vulnerables pero la mayor debilidad es ser indecisas.

Nieta.- Sentarse o acostarse.

Abuela._ La mujer debe responder por su cuerpo no por el ajeno.

Nieta.- Por qué es que somos tan tontas.

Abuela._ Si no fuese así la humanidad hace mucho hubiese desaparecido.

martes, 1 de marzo de 2016

Mutismo

Por MaLeja

María Alejandra Erazo Vega, 39 años, Estudios en Defensa y Seguridad Personal, Criminalística y Manejo de la evidencia, alterna su trabajo con la asistencia social y proyectos con fundaciones en pro de la niñez y de las mujeres víctimas de abuso. Actualmente reside en Estados Unidos.   

Mi mamá abandonó el hogar por irse tras de un hombre ajeno. Mi abuela tomó su lugar. Las mujeres pecan al callar, al no poder protestar, y si es pretexto decir que la anatomía femenina esta dispuesta para imponer la palabra antes que la acción, es también necesario que tenga sus espacios para desahogar sus penas y desazones. Mi abuela quedó viuda y en seguida cayeron un mar de pretendientes, más la condición de madurez lograda por ella le dio el poder de decidirse por la soledad tranquila y meditativa. Se hizo una feminista abnegada en cuanto testifico que el amor falla alguna vez y a pesar de los que digan terapeutas y especialistas, ya no tiene arreglo.

Fue así como yo su nieta predilecta desarrolle una cultura del feminismo pero sin embargo caí en las mieles del amor y fui también su víctima. 

Desde ese momento no he callado, he querido madurar, no aparentar, ser traslúcida, preferir y tomar lo que quiero, decir la verdad. No ha sido fácil y sin embargo lo he ido logrando a través de la práctica.

Gracias a mi abuela hoy puedo sentir y decir, facultad que muy pocas mujeres tienen hoy en día.