Por Xervantex & Carlos Alvárez
Pupílas dilatadas, ritmo cardíaco acelerado (taquicardia), sudoración excesiva, labios resecos y sed, el Doctor seguía cada movimiento con cuidado.
El pensamiento es más rápido, las decisiones se toman inmediatamente no se plasman obstáculos, no median negativas a todo se puede llegar, hay energía de sobra, hay sentimientos encontrados, recuerdos tan intensos, los colores se ven más intensos, las personas más definidas y se puede apreciar características que antes no eran tan obvias.
La calma de la que es dueño cada cual se puede sentir, el dolor es una pelota de ping-pong que se aproxima a nuestra piel, los sentidos se funden en uno solo, acaba de pasar una mosca batiendo las alas y pude sentir la dispersión del aire en el entorno, pude ver el color de su torso y escuchar de dónde procede su ronroneo. Es mi último momento antes de sentir que me desconecto de esa luz brillante y de repente todo da vueltas o se pone a titilar y pierdo el equilibrio y me voy de bruses y tengo problemas para respirar y se comienzan a activar viejos dolores tanto físicos como psíquicos.
A pesar de todo hay que reconocer en cada ser un efecto particular pero cada quien es dueño de su cuerpo y hace lo que le parece, todas las muertes asociadas con drogas han sido documentadas como excesos. La pérdida del control es asociada a otros desequilibrios y falta de voluntad.
