miércoles, 6 de abril de 2016

PUEBLO CHICO

Por Aley Escobar

Todo el mundo sabia que era un tacaño,
que se contaba cada dedo de la mano
cada que le estrechaban la mano,
no tenía esposa porque en eso se gasta,
no prendía la luz sin apagar la otra,
se mordía los labios para probar carne,
se guardaba la plata en el zapato,
no pagaba impuestos, pedía regalado,
siempre con la mano en el bolsillo
por si algún billete salia volando.
murió rico pero eso a fin de cuentas
allá donde esta para qué sirve,
si acá los más envidiosos hicieron
fiesta buscando el tesoro del 
viejo avaro.


martes, 5 de abril de 2016

CONTUNDENTE

Por Aley Escobar

Aleyda Margarita Escobar Nieto, Estudiante de Comunicación social, 24 años, Bogotá. Aficionada a las letras y al Periodismo de Gestión Social.


La era práctica del fuego o ¿será de la tecnología?
no, es la era de la soledad, en donde se olvida
el contacto humano, se toca para sentir
pero acá se toca para ordenar,
a todos nos gusta mandar pero no obedecer,
olvidamos la realidad de las cosas, 
vivir ya es un pasatiempo.
La hora anunciada ha de llegar a tiempo.
Y no podremos perdurar en el recuerdo
así que los invito a inventar otra cosa.

jueves, 31 de marzo de 2016

Generación HEREDADA

Por MaLeja

Somos copias de copias y nos creemos tan originales.

Cuántos se han traído al mundo y cuántos se han ido. Serán estos suelos las tumbas del mañana.

Porque está generación no es novedosa, es exagerada.

Se fecundan en lo oscuro como traidores al amor. Amor que se dice eterno.

Si no hay dinero no hay amor.

Capitalismo extremo.

Corre el riesgo de estar infeliz a cada momento, monedas en los bolsillos, enfermo el corazón, la mente confundida.

Están repitiendo: voces, pensamientos, nada nuevo, inconformidad.

Nada es nuevo, nuestra proximidad a equivocarnos y  solo vivir para eso para el error. 

miércoles, 30 de marzo de 2016

¿Cuál familia?

Por MaLeja

Nos enseñan a querer, a amar, a llorar, una especie de unión, pero también una especie de egoísmo.

En la Iglesia se da la paz con un saludo de mano o de abrazo o de beso, la gente ofrece por fin algo. Los novios se besan apasionadamente, las familias disfrutan unos segundos de sonrisas. Mi mano luce fría al contacto, estoy allí como una momia esperando alguien se digne desearme la paz, pero esto de apostarle a los otros es inútil, la paz yace en cada quien.

Fraternidad es dar, ofrecer, ayudar. 

Pero tu prójimo te quiere joder la vida. Pedir prestado, encargar, poner la zancadilla.

El otro no es mi hermano es mi competidor, así enseñan en la escuela.

Y viven deseándose cada cierto tiempo feliz año.

Feliz día.

Feliz vida.

Mientras voltean la cara y son ajenos, desconocidos.  

martes, 29 de marzo de 2016

Propiedad PRIVADA

Por MaLeja

Yo creo que esta mal decirse dueño de alguien o algo, sin duda somos ajenos pero no esclavos, y nuestro único dueño debiera ser una ambición generosa para todos.

Veo límites en los muros, en los alambres que se clavan a los postes.

Carteles y dibujos, parejas que se tienen el uno al otro ¿Durará la magia?

Con mentiras se trata de ligar, de conformar algo, de pegarlo todo.

La peor enfermedad humana es tratar de trazar fronteras sobre los seres y cosas.

No hay otra manera de enfrentar una realidad sino es aceptándola.

Puede que otro este necesitado y tengas ya suficiente. Por eso en el corazón y en el dolor solo se comparten sentimientos el resto viene a ser parte de la propiedad privada que cada quien dibuja en su cabeza.

jueves, 24 de marzo de 2016

Herrancia

Por MaLeja

Yo no necesito a alguien que me diga que soy bella, ni buena persona, no necesito un espejo, ni una voz, para mi todo es un universo un ciclo que algún día acabará para todos.

Amé los paseos matutinos en que espiaba a los queridos besarse. Pensaba que eso era real.

Asistí a los cementerios solo para llorar en paz y que alguien me abrazase sin pensar que yo no era nadie para el que había muerto.

Sonreí en las piñatas de los niños y niñas.

Aproveché a escuchar a los políticos decir sus mentiras y a saborear su hipocresía.

Abrí más libros que corazones, comencé a escribir y descubrí que era como aprender a volar.

Hasta ahora no he aterrizado.

Tengo muchos años y de nada me he arrepentido.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Límites

Por MaLeja

Orbité en los enjambres de avispas y cangrejos las unas me picaron los otros me tomaron entre sus pinzas. Oh! mujer por qué tu tristeza a pesar de todo tenerlo, quizá sea que la inconformidad a fin de cuentas no sea una debilidad sino una fortaleza.

La abuela cuando estuvo sometida a una silla de ruedas albergó la idea de que aún podía hacer el oficio del hogar, seguía con su escoba meciéndose como e una barca de un lado a otro, en más de una ocasión se la halló en el suelo tratando de ganar su bastón para poderse incorporar, las telarañas del techo le quedaba muy lejos. Pero lo bueno era que de cuatro a cinco de cada tarde se reunían los chicos a oír sus historias llenas de aventuras, y luego cada quien se iba a casa a soñar. 

Yo le hacía sus agua cálidas para sus pies, le aplicaba mentol y era feliz chapoteando el agua, ella ya jamás pudo otra vez ponerse en pie y caminar, pero en su mente pudo ir más allá.

Aprendí de ella que a veces los obstáculos solo están en nuestra mente.